miércoles, 19 de septiembre de 2012

Reflexiones: Caldos de brik, ¿sí o no?


Hoy volvemos a dejar el blog en manos de uno de los mapaches, concretamente Filo, nuestro mapache filósofo y reflexivo. A partir del próximo punto, todo lo dicho es únicamente responsabilidad suya :P

A raíz de un pack que recibimos de Aneto, una receta (fideuá humilde de pez espada y merluza) y un comentario en Facebook que hizo Fermín Mapache, surgió un mini debate interesante sobre la conveniencia de usar o no caldos prefabricados.

Este debate hay que verlo desde dos puntos de vista y eso precisamente es lo que vamos a intentar hacer.

Lo primero que hay que decir es que la mayoría de los caldos prefabricados no saben a nada. Son agua con algo de color, sabor y densidad, pero la verdad que nada especial.

Este caldo natural de Aneto que ha sido el desencadenante, sin embargo, huele a verdura, sabe a verdura (sí, me serví un vaso y me lo bebí) y tiene la densidad suficiente como para pensar que realmente es lo que dice ser. Incluso el color es el típico de algo hecho de manera más o menos honesta y casera.

La pregunta que surgió fue si realmente merecía la pena pagar lo que sea que cuesta ese brik y, de paso, sobre la conveniencia o no de usar este tipo de productos.

La respuesta, obviamente, no es fácil. ¿Quién eres y cuáles son tus recursos? ¿A qué te dedicas?. Vayamos más o menos por partes:

Si eres una persona trabajadora en Madrid, probablemente no tengas tiempo ni ganas de ponerte a cocinar algo con calma, por lo que la solución de un algo prefabricado es idónea. Así pues, sí, merece la pena. ¿Estás en crisis? Bueno, entonces lo mismo es caro y es mejor comprar algo más barato sabiendo que vas a rebajar la calidad. Ahí ya entran cuestiones personales de cada cual donde no podemos entrar.

Este caldo, entonces, lo recomendaría para aquellos que quieren algo de calidad y no les importa demasiado sacrificar una caña a cambio de algo de, aparentemente, bastante calidad para lo que hay por ahí.

Aquí en Madrid, como decía antes, la gente parece que no cocina. Cocinas microscópicas con unas dotaciones realmente vergonzosas donde claramente nadie ha pasado más de 15 o 20 minutos. Obviamente en este caso un brik de caldo es, nuevamente, una gran solución. Llegas a casa, pones la olla en tu fuego eléctrico (si es que dispones de tanto, que a veces hasta parece que es un lujo), echas la sopa y quince minutos más tarde tienes sopa para 15 días en tuppers. Excelente.

Supongamos que tienes un restaurante. Si usas un caldo prefabricado... mal. La idea de los caldos prefabricados es ahorrar tiempo a alguien en su casa porque tiene otras dedicaciones. A alguien de un restaurante no me le imagino diciendo "no, no tengo tiempo de hacerme un fondo, un caldo o un...".

En este apartado ya entra la honestidad de cada uno. El caldo puede ser muy bueno, pero partir de este tipo de materias primas... rebaja el nivel de tu local.

Finalmente, suponiendo que seas una persona normal con cierta curiosidad culinaria y con ciertos recursos, no deberías usar este tipo de cosas muy a menudo. No digo que vayas a estar todos los días con una olla reduciendo durante tres horas y pagando una factura de gas o luz desorbitada, pero sí que el placer de poder personalizar un caldo es algo increíble.

Además, veamos el contenido que la propia gente de Aneto pone en su brik:
- Un litro de agua
- Dos cebollas
- Tres zanahorias frescas (no acabo de entender muy bien esta matización)
- Un puerro fresco
- Una ramita de apio fresco
- 0'15% de aceite de oliva virgen
- Una pizca de sal marina

Si echamos cuentas de cuánto cuesta esta corta lista, la verdad es que pagar lo que cueste es una barbaridad, casi con total seguridad. Me recuerda a esa noticia que ha salido hace poco de una compañía de jabones que decía que vendiendo monodosis a dos céntimos (sí, céntimos), sacaba un beneficio considerable. Aquí, lo mismo. Vete al supermercado, echa cuentas y mira a ver si te compensa o no.

También hay una solución intermedia y es usar parte del caldo como base para otro caldo. Esto sería bastante correcto hasta cierto punto y no le veo objeción alguna. Tienes tiempo pero tampoco demasiado y sin embargo quieres hacer algo realmente rico. En lugar de echarle una pastillita de concentrado, usas parte de un caldo de brik. Sin ningún problema, yo mismo lo he hecho.

La conclusión es que no hay conclusión. Cada persona y cada mapache es un mundo y no se puede establecer una regla general. Hay amas de casa que se pasan todo el día cocinando y que no requieren de este tipo de cosas. Por otro lado, hay gente que está en casa para dormir y poco más y cuyo concepto de comida casera es la sopa que comentábamos antes.

En definitiva, que hagas lo que te dé la gana y lo que buenamente puedas porque al final el único que puede decidir eres tú. Yo, si necesitara comprar caldos, sacrificaría una caña (o dos) y compraría el caldo natural de verduras de Aneto porque me parece el mejor que he probado.

PD 1: Reitero que mi opinión al respecto de este caldo no está condicionada por su gratuidad sino que es una observación totalmente honesta.

PD 2: ¿qué opinas de este tema? ¿compensa? ¿usas? ¿cuál? Manifiéstate ;)

4 comentarios:

  1. Si el brick es bueno el caldo es bueno pero hay muchos que dejan que desear. No hay nada como un caldo casero pero las prisas nos hacen hacer muchas cosas

    Un Abrazo, Agustí Cangrejo Grande

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  2. Sí yo intento hacerlos en casa pero de vez en cuando pues tiro de ellos, qué quieres que te diga yo tampoco tengo conclusión depende!

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