lunes, 23 de septiembre de 2013

Cerveza y experimentos: Tirando de "yonquilata"


La crisis llega a todos lados, incluida nuestra madriguera. Si queríamos irnos de vacaciones, teníamos que recortar en alguna partida de los presupuestos generales de la madriguera. Así de crudo, así de triste.

Como no queríamos destruir los pocos vicios y placeres que tenemos, decidimos recortar un poquito de todos sitios. Menos restaurantes, menos bares, menos cervezas, menos comida fina... pero sin privarnos de nada totalmente.

Y es aquí donde surgió la idea: ¿qué les pasaría a los mapaches si nos dedicáramos durante dos semanas a tirar de yonquilata? Para el que no lo sepa o le pille un poco despistado, la yonquilata es la clásica lata de medio litro de Mahou, San Miguel o similar. Básicamente, la que bebían antiguamente los pobres y yonquis junto con cartones de Don Simón.

A día de hoy este concepto ha sido pervertido gracias a la proliferación de cerveza de más bajo nivel y más barata vendida como marca blanca. En cualquier caso, como somos de la vieja escuela, hemos hecho la prueba con Mahou (semana 1) y San Miguel (semana 2).

¿Los resultados? A continuación (Disclaimer: No se tomen en serio este estudio...)


Semana 1, Mahou:


Para el estudio utilizamos dos mutaciones de este espécimen: Mahou Clásica (50cl) y Mahou Cinco Estrellas (33cl). Podríamos decir que alternamos una y otra pero sinceramente, dado que iba a ser un pasaje tan sumamente oscuro de nuestras vidas, decidimos sembrar el caos absoluto y simplemente beber lo que nuestro frigorífico vomitara.

Podría entrar en detalles técnicos y muchas historias pero seré directo: el resultado ha sido nefasto.

De primeras hemos sufrido múltiples cólicos severos. Mahou es una cerveza muy muy muy gaseosa y eso nos ha afectado y se nos ha ido acumulando.

También podríamos decir que "envejece" muy mal, por no decir grotescamente. Si la dejas que se atempere (en realidad, con que suba de 0º ya empieza a pudrirse lentamente), eso se convierte en un brebaje auténticamente bochornoso y de vergüenza ajena.

Como dato curioso, dos comportamientos muy extraños:
- Brutal antojo de frutos secos y galletas (siempre después de beber cerveza). Tan sumamente exagerado, que temimos por las plantaciones de anacardos fritos y galletas. Porque sí, aunque os pretendan hacer creer que salen varios ingredientes de un árbol y luego se tratan en una fábrica... realmente salen directamente de un árbol de una selva tropical de Madagascar :P
- Un hambre-asco hacia la comida bastante absurdo.

Si alguno se ha quedado perplejo al leer ese último término, lo aclaramos:
Hambre-asco hacia la comida: Dícese de aquel estado en el que el deseo de comer es irrefrenable pero en el que uno se ve impulsado a la arcada cuando se acerca el momento de la deglución.

En definitiva, la semana Mahou ha sido dura, muy muy dura, no os haceis idea de cuánto... pero por La Ciencia, hacemos lo que sea necesario.


Semana 2, San Miguel:


Para el estudio de la filipina hemos utilizado una única mutación: la yonquilata de 0'5.

Podemos observar que el ansia por los anacardos fritos (es el único fruto seco que teníamos a mano) y las galletas ha desaparecido. También esa sensación de hambre-asco, lo cual es de agradecer.

Hemos comprobado cómo el envejecimiento de esta cerveza originalmente filipina es infinitamente superior al correspondiente de Mahou. En serio, está en otra galaxia de otro universo a millones de años luz. Ojo, no estoy diciendo que San Miguel se aproxima a algo medianamente decente. No exageremos. Simplemente no es "lo más peor" (tampoco lo es Mahou, todo sea dicho).

También evidenciamos una carencia (siempre en comparación) de burbuja lo cual se traduce en una mejor salud estomacal.

Lo que no se puede evitar es la estimulación de la vejiga: bebes X y expulsas 100X. Nunca entenderé el mecanismo, pero es lo que hay.


La conclusión:


Me podeis contar lo que querais, pero yo me vuelvo a la cerveza cara y de importación. Si algún día entramos en crisis termonuclear y sólo quedan Mahou y San Miguel, elegiré la filipina. Si la crisis fuera hipertermonuclear y sólo quedara Mahou, me pasaría al agua de los charcos.

Disclaimer: Ningún mapache resultó herido durante este experimento. No podemos decir lo mismo de los mapaches humanos. En cualquier caso, todos los participantes fueron sometidos a una estricta vigilancia médica.

1 comentario:

  1. Muy interesante experimento. No me gusta la cerveza, ni la cara.

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